La economía es una disciplina exitosa pero que a la vez es muy criticada, ya que sus métodos y supuestos a veces se aplican bien y en otras mal. La teoría económica se basa en que los individuos busquen el modo para optimizar sus propios intereses, esto debe hacerse con una racionalidad.
En economía, sociología y ciencia política, una decisión se califica frecuentemente como racional si es óptima en cierto sentido. Los individuos u organizaciones se denominan racionales si tienden a actuar óptimamente con respecto a sus objetivos. El sentido en que personas u organizaciones son racionales depende del contexto social en el cual ha de aplicarse en función del problema particular.
En economía, por ejemplo, se habla de asignación racional de recursos o de estrategia optimizadora racional. En este sentido de "racionalidad" los objetivos o motivos del individuo u organización se consideran preestablecidos y no sujetos a criticismo u objeciones éticas. Por tanto, el concepto económico de racionalidad casi siempre se refiere a consecución de objetivos preestablecidos de acuerdo con ciertas reglas igualmente preestablecidas, sean cuales sean los unos y las otras. Por eso en este sentido a veces la racionalidad se equipara a la conducta auto-interesada o incluso egoísta (donde no se hacen consideraciones aparte de los objetivos individuales del agente económico).
Esos modos deben incluir el comportamiento que toma en cuenta el bienestar de otras personas y las acciones dirigidas hacia el bien público, ya que siempre debemos pensar en comunidad y no solo para nosotros mismos y debemos cambiar nuestro modo de pensar como economistas para tener un futuro mejor, dando nuevas ideas para cambiar el paradigma en la economía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario